“No veas Televisa, te quieren manipular. Aprende a pensar
por ti mismo” WTF?? Cada vez que me
dicen o me escriben esa frase, me quedo con cara de what? O sea… ¿me puede
repetir la pregunta? La verdad no la entiendo, y si les preguntara a mis
interlocutores qué significan sus palabras, estoy absolutamente seguro que no
sabrían responder. Es simple, repiten lo que algún “gurú”, generalmente de la
izquierda, les dijo, y ahí van como borregos a repetir sus palabras. ¿Se darán cuenta
de la paradoja que están diciendo? No quieren que me manipulen pero a ellos los
están manipulando.
Por otra parte, y mirándolo con detenimiento es como para
romperles la ma…ndarina en gajos. Y no es para menos, me están diciendo que soy
un idiota, casi menos que retrasado mental. Es una frase totalmente setentera,
o siendo magnánimo, ochentera. En ese tiempo nos enterábamos de las noticias
por la televisión, el radio o los periódicos. Entonces, si vemos que el medio
que menor esfuerzo exige es la tele, y que en aquella época la oferta
televisiva era muy limitada (claro a menos que fueras pirrurris y tuvieras
antena parabólica), puedo entender la preocupación de esos mártires
ideológicos. En la actualidad, aunque aun contamos con esos tres medios, se
vino a sumar, y a arrasar con todo, el internet. Estamos a sólo unos cuantos
clics y ya tenemos tres ofertas televisivas y cinco diarios, tanto nacionales
como extranjeros, algo mucho más cómodo que ir a prender el televisor, por más
control remoto que tengamos.
Entonces ¿dónde quedó el poder de Televisa? En ser una
fuente más de noticias, si quieres una
muy importante, pero no la única. Si quiero saber sobre una noticia equis veo y
leo distintas fuentes de muy distinta ideología, y a partir de las certezas
(que no verdades) que ellos me presentan, sintetizo y me formo un criterio, y
no me dejo influenciar por las palabras de mi gurú izquierdista.
Quizás el problema consista en lo que en psicología se llama
proyección. Quizás, bueno, estoy seguro que proyectan sus carencias en mi. Ni
cómo ayudarles.
El internet vino a romper barreras, de todo tipo, incluidas
las mentales. Hay que saberse adaptar, y adaptar el discurso, a las nuevas
tecnologías.